VIAJE DE FIN DE CURSO 6.º

Cuaderno de bitácora

Día uno

Rumbo a lo desconocido


Después de una noche de nervios, a las 7:30 estamos en la puerta del cole preparadísimos para subir al autobús.

Embarcamos en orden y silenciosamente mientras colocamos nuestras maletas de forma meticulosa (al menos eso es lo que pensamos). El viaje resulta un trayecto silencioso, con dos paradas para estirar las piernas e ir al baño que realizamos de forma muy civilizada y ética.  

De acuerdo, ahora voy a empezar a contar la verdad; es que antes no estaban los profes y estaba tomándome algunas licencias poéticas para describir lo que había hecho hasta ese momento.

Llegamos al albergue, colocamos maletas cual horda invasora y nos lanzamos emulando a las huestes hambrientas hacía una deliciosa paella valenciana.

Nos dan algo de tiempo para deshacer la maleta, hacer las camas (ojalá esto no lo lean muchos padres) y prepararnos para comenzar las actividades: baño en el río, tiro con arco, rocódromo, ruta en bicicleta… Tras la ducha y la cena, como colofón de la jornada nos divertimos con juegos nocturnos con linternas.

Agotados, nos acostamos; mañana nos espera un día completo de playa.

Descansad tranquilos, papis, que los tutores vamos a cuidar fenomenal de vuestros hijos. Nuestras ojeras y canas el jueves a la vuelta darán buena muestra de ello.

P.D: No os preocupéis, papis, porque hemos hecho la cama muy bien, nos hemos lavado los dientes, echado crema, doblada la ropa para que no se pierda… Esto lo escribo bajo coacción del profesor porque si no mañana no me dejará volver a escribir.

FOTOS:

https://drive.google.com/open?id=1NwnJ5gV9qgvlLca4Y_SnnCC8npxwsG3o

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